Para que un menú sea saludable debe tener los cinco grupos esenciales de alimentos: frutas, vegetales, granos, carnes y lácteos. En el caso de los niños pequeños (de 2 a 4 años) ellos pueden consumir vegetales en diversas ocasiones durante una semana y no necesariamente todos los días. Sin embargo, cuando se trata de los niños más grandes o los adolescentes, ellos deben consumir diariamente todos los grupos de alimentos.
Puedes compensar lo que comen en casa con lo que comen en la escuela. Por ejemplo, si tu hijo come pollo frito, papas fritas y leche de chocolate en el almuerzo, la cena en casa debe incluir una porción de fruta y vegetales (que no consumió en el colegio). La idea es nivelar la nutrición durante el día. Si en la mañana tu hijo no comió tan saludable, debes intentar que lo haga en la tarde.
Durante el día no debe faltar:
- Las proteínas, que contienen los lácteos y las carnes.
- Los carbohidratos, que se encuentran en las harinas, los dulces y los cereales.
- La fibra, concentrada en las frutas y las verduras.
- Los líquidos, preferiblemente sin conservantes.
- Cerciórese de que la comida que haya elegido no sea perecedera. Por ejemplo, las salsas y las verduras que acompañan un sándwich no son saludables si han permanecido sin refrigeración por varias horas. “Cuando un niño encuentra un alimento descompuesto en su lonchera, inmediatamente se lleva un mal recuerdo de la comida preparada en casa”, explica la especialista.
La Pirámide de los Alimentos para Niños Pequeños puede ayudarle a escoger los alimentos apropiados en las cantidades adecuadas para nuestros niños: