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Senior Member
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Los mejores chistes para tu pequeñin
El desorden
– ¡No quiero ver ni un segundo más el desorden que tienes en tu habitación!, Pepito.
– Pues cierra los ojos, mamá.
Noe
Pasaba Noé lista de todos los animales para comprobar que hubiera una pareja de cada especie en el Arca. En eso, ve un gusanito solo en un rincón:
– ¿Qué haces tan solito?
– Es que soy la solitaria.
El malcriado
Juanito, de dos años, ha pasado tres horas berreando de lo lindo y hartando a todos los de casa. De repente se calla, y su mamá le dice:
– ¡Vaya! Por fin acabaste de hacer tu berrinche. ¡Ya era tiempo, Juanito!
– No mamá -contesta el niño-, todavía no termino, sólo estoy descansando un poco.
Caballo
Un señor quería rentar un hermoso caballo y el caballerango deseaba el pago por adelantado.
– Al regreso te pago. ¿O qué, crees que voy a venir sin caballo?
– No. Lo que temo es que el caballo regrese solo.
La carreola
Un señor se detiene a ver en el parque a un bebé que está en una carreola.
- ¡Pensar que hace cuarenta años yo era así!
- No lo creo, dice la madre del niño, a menos que hace cuarenta años usted fuera niña.
El ciego
Era un ciego tan iluso, tan iluso,
que pasaba el día haciendo maldades,
para que le dijeran: ¡Vas a ver!
La consulta
Para ahorrarse el costo de la consulta, una señora pregunta al médico de la familia estando en una reunión social:
- Doctor ¿Qué hace cuando le ataca la tos?
- Pues lo mismo que usted: ¡toser!
Lata
Una señora fue atendida en un restaurante por un mesero chino. Como le gustó mucho la carne, le preguntó al mesero:
- Perdón joven, ¿de qué es la carne?
- Es de lata, señola.
- ¿De lata? ¡Qué raro! ¿Y de qué marca? ¡Está deliciosa!
- No señola, no es de las latas que se ablen sino de las latas que colen.
Luis
- Oye, Luis, préstame 20 pesos.
- ¡Otra vez!, si no me has devuelto los que te presté.
- Hombre, no seas así. Un amigo verdadero debe ayudar al otro.
- Lo que no me gusta es que yo siempre soy el amigo y tú siempre eres el otro.
Lupita
La madre de Lupita estaba furiosa porque la niña no quería comer:
- ¡Cómetela de una vez!
- ¡No quiero!
El padre de Lupita, que es psicólogo, intervino:
- Mujer, hay que permitir que los niños escojan lo que quieren por sí mismos. Mira cómo se hace:
- Lupita, escoge: ¡o te comes tu comida o te doy tres nalgadas!
Gemelas
Mamá, ya le dije a mi maestra que ayer no fui a la escuela porque nació mi hermanita.
- Pero Almita, fueron dos. Acuérdate que tuve gemelas.
- Sí mamá, pero es que a la otra quise reservarla por si un día no quiero ir a la escuela.
Mamita
¡Qué bueno que regresaste, mamita! Fíjate que se cayó un ratón en la olla de leche que tenías en la cocina.
- ¡Qué terrible, hijito!
- Pero ya lo arreglé, mamá. Eché adentro al gato para se lo comiera.
El médico
El médico visita a una enfermo. Mira el termómetro y dice, muy serio:
- Tiene más de 40.
- Se equivoca, doctor -contesta el enfermo- sólo 30, cumplidos.
Palabrotas
- ¿Qué es esto, Pepito? Te pedí una composición de 100 palabras y aquí dice: "Íbamos camino del mar y cuando llegamos al río, se nos ponchó la llanta."
- Sí, maestro, sólo escribí esas 14 palabras, porque las otras 86 que dijo el chofer, son palabras que el reglamento de la escuela nos prohibe escribir.
El pastel
- Pepito, ¿dónde está el pastel que sobró?
- Lo guardé para evitar que se echara a perder porque había muchas moscas.
- Ah, bueno, ¿dónde lo guardaste?
- Aquí, en mi estómago.
Dormir
- ¡Niño, en la clase no se puede dormir!
- Es cierto, maestra. No se puede, usted grita mucho.
La honradez
- A ver Pepito, ¿qué es la honradez?
- Es la virtud que exige cumplir todas las promesas que hacemos.
- Muy bien Pepito. Y ¿qué es la prudencia?
- Es la virtud que exige mejor no hacer promesas.
La tarea
Pepito le pregunta a su maestra:
- Maestra, ¿puede castigar a un niño por algo que él no hizo?
- No, Pepito. Por eso no se debe castigar.
- Pues acuérdese cuando recoja la tarea, porque hoy no la hice.
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