No saben divertirse solos
El aburrimiento es el peor enemigo de nuestros hijos y de los padres. A menudo no nos es posible dedicarles todo el día, ni el presupuesto alcanza para estar todo el día haciendo actividades. Tenemos que ser mas imaginativos que ellos y estimularles adecuadamente de forma que se entretengan con cosas sencillas.
Algunas ideas:
- Hacerles propuestas e implicarnos en sus juegos: podemos empezar a jugar con ellos y pasado un rato animarles que lo terminen ellos solos.
- Dejarles estar a nuestro lado: si tenemos tareas que no nos dejen estar con ellos, pueden hacer sus cosas cerca de nosotros: pintar en la mesa de la cocina mientras preparamos la cena, jugar en el despacho mientras trabajamos con el ordenador... si están acompañados se aburren menos.
- Permitir que nos echen una mano: les encanta ayudarnos siempre, pues lo podemos aprovechar: que nos ayuden con la comida, a tender la ropa... eso si lo hemos de plantear como un juego, sin presiones.
- Proporcionarles juegos adecuados a su edad: ni muy fáciles ni muy complicados, dejándoles que siempre y en todo momento tengan acceso a ellos.
- Crear ambiente de juegos estimulantes: podemos improvisar distintos rincones de la casa para ellos: un lugar fresco en la terraza a modo de biblioteca, una mesa de manualidades en el garaje o en el comedor.
- Fomentar su creatividad: le proporcionamos objetos y cosas viejas que tengamos en casa y le animamos a que se invente juguetes, cuadros, manualidades.
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