Limpieza de dientes: Hay que lavarse los dientes correctamente después de cada comida. En niños muy pequeños, cuando empiezan a salirle los dientes (entre 6 y 16 meses de edad) se recomienda limpiar la boca una vez al día con una gasa mojada en agua. La mejor hora es antes de meterlo en la cama por la noche.
Cuando ya vaya teniendo más dientes (2 años) hay que usar el cepillo de dientes blando especial para niños, y sois vosotros, los padres, los que tenéis que encargaros de la limpieza, y ayudar al niño hasta que sepa hacerlo solo (7 años de edad).
Cuando el niño es mayor, ya puede usar el hilo dental para completar la limpieza de los dientes.
Flúor: Es mejor usar una pasta de dientes fluorada, pero poca cantidad (como el tamaño de un guisante). Es importante enseñar al niño a escupir la pasta, porque tragar mucho flúor es malo para él. Mientras el niño no sepa escupir la pasta y se la trague, ésta será sin flúor. Todos los niños necesitan flúor para prevenir las caries. Generalmente, el agua que bebemos del grifo ya lo lleva, pero debéis aseguraros de ello preguntándole a vuestro dentista. Si el agua que bebéis no lleva flúor (0.6 ppm) podéis dárselo en pastillas, pero aseguraros que no es demasiado, pues también sería perjudicial.
Alimentación: Tenéis que elegir comidas que no tengan mucho azúcar. Recuerda que frutas y verduras son mejores que caramelos y galletas. Es mejor que los niños coman pocas chucherías y caramelos, pero si alguna vez lo hacen, es muy importante limpiarse los dientes después. También se deben evitar bebidas azucaradas, como zumos y refrescos. Es mejor enseñarlos a beber agua.
El dentista: Es muy importante que tu dentista conozca el problema de corazón de tu hijo. Consúltale cuándo es el mejor momento para llevar al niño a su primera revisión. Generalmente, el dentista (o al menos su pediatra) querrá ver a vuestro hijo entre los 1 y 2 años. En esta vista el dentista hará una revisión general de los dientes del niño y os aconsejará sobre cómo mantener una boca sana. Un niño como el nuestro, con problemas de corazón, debe ser revisado por el dentista, al menos, dos veces al año. Es posible que el dentista os aconseje hacer sellados en los dientes del niño, que es poner un material plástico en los dientes para endurecerlos y protegerlos. Esto se hace en las muelas, a partir de los 6 años, y es como una barrera que protege al diente de las infecciones.