Efectos de la falta de sueño en los niños
Al igual que los adultos, los niños también sufren las consecuencias de los trastornos del sueño. El no conseguir dormir les puede hacer un día terrible, en familia, entre amiguitos, o en la escuela. La falta de sueño continuada puede alterar el estado de ánimo y las capacidades motoras y cerebrales de los niños.
La falta de sueño afectará su actividad cerebral, alterando la memoria, el lenguaje y los procesos de solución de problemas.
Los niños en edad escolar que pierden más de 3 o 4 horas de sueño al día de manera continuada, pueden presentar, a corto plazo:
1- Irritabilidad y impulsividad
2- Inquietud
3- Desánimo y decaimiento
4- Cansancio y agotamiento
5- Baja tolerancia a la frustración
6- Déficit de memoria
7- Falta de autocontrol y de atención
8- Bajo rendimiento motor
9- Desmotivación y falta de ánimo
10- Apatía y oposición
11- Disminución del rendimiento escolar
12- Falta de concentración
13- Cefaleas
14- Accidentes, en menor y mayor medida
15- Disminución de los reflejos
16- Propensión a las infecciones
Falta de sueño y el fracaso escolar
Cuando un niño no duerme como debería, es decir, duerme muy poco, es necesario que los padres lo lleven al pediatra que, según el caso, seguramente le encaminará a un especialista. Cuanto antes lo hagan, mejor para el niño y para todos. La falta de sueño continuada puede influir seriamente en sus tareas escolares pudiendo, en algunos casos, llevarle al fracaso escolar. El dormir es tan importante como el comer. Por eso, cuanto antes se solucione, mejor.
Las cefaleas, así como la apatía y el desinterés, suponen un rechazo del niño hacia si mismo. Se sentirán desmoralizados, impotentes, frustrados, y con una autoestima baja en el colegio, y ante sus compañeros. Y además, todo eso puede generar una depresión. Ya no sabrán contestar a sus errores o a sus faltas. Se sentirán ausentes, y harán de todo para llamar la atención, interrumpiendo a los demás, mostrándose impacientes y coléricos, y todo esto le hará sufrir.
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