Bañando y vistiendo a tu bebé
Antes de bañar a un recién nacido debes saber que: * No debes bañar a tu bebé hasta que se le haya caído el cordón umbilical. Lo normal es que la caída del cordón se produzca entre los 10 días y las cuatro semanas.
Pero, ¿qué hay que hacer mientras tiene el cordón, no hay que lavarlo? Te damos unos consejos para su higiene:
* Coloca una toalla sobre tu cama, coloca a tu bebe sobre ella y con un pañito suave (puede ser una gasa) humedecido en agua jabonosa podes lavarlo evitando la zona del cordón.
* La zona del cordón debe ser higienizada con una gasa empapada en alcohol.
* Es importante que tengas presente que el lugar donde estes limpiandolo o cambiandolo debe estar templado. Aleja a tu bebé de las corrientes de aire. Con otra toallita lo irás secando. Te recomendamos cubrirlo una vez que vas secando su cuerpo.
Otras dudas...
Otra duda muy común es qué hacer con la temida costra de leche.
La costra de leche se presenta como una piel grasa con escamas amarillentas o blanquecinas que están muy adheridas al cuero cabelludo.
Lo más importante es que no te preocupes, ya que sólo se trata de un problema de estética. Procura que la zona permanezca limpia y seca.
Consulta con el pediatra sobre la limpieza de su piel y sobre los productos que sean indicados para su higiene.
El bebé debe estar con el pañal seco y la ropa limpia. En ocasiones, puede resultar angustioso el momento de vestir y desvestir al bebé, porque a los papás puede darles miedo manejarle y hacerle daño. No hay que preocuparse.
Vestir al niño es algo sumamente sencillo y basta tener en cuenta una serie de cosas para que todo vaya bien.
Se debe colocar al bebé sobre una superficie plana y firme como el cambiador o la cama, colocando una toalla o empapador debajo de él.
Es importante tener todo al alcance de la mano, para evitar tener que dejar solo al bebé.
Es probable que el bebé llore y se agite por el cambio de temperatura y la manipulación. Es normal. No pierdas la calma. Hay que continuar cambiándolo sin prisas, con suavidad y determinación.
Es bueno besarlo y acariciarlo para convertir este momento en un juego.
La cantidad de ropa que hay que ponerle debe ser la misma que nos pondríamos a nosotros mismos. No se debe caer en la tentación de abrigarlos en exceso porque podría ser malo para el bebé.
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