26-Jun-2008, 09:47 PM
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La piel de tu bebé

Las más comunes son los angiomas planos, frecuentes en la raíz de la nariz, los párpados, la frente y la nuca. Son manchas planas de color rojo o salmón, formadas por capilares sanguíneos dilatados visibles a través de la piel, que se intensifican con el llanto y el calor.
Por lo general desaparecen siempre antes del año y medio de vida.
El angioma fresa o tuberoso es otra malformación vascular relativamente común, que a diferencia del angioma plano, es abultado. No suele aparecer al nacer, sino a las pocas semanas y puede hacerlo en cualquier parte del cuerpo, aunque es más frecuente en la cabeza, en la espalda y en el pecho.
Está formado por acúmulos de vasos sanguíneos y, durante los primeros seis meses de vida, suele aumentar de tamaño, a veces de forma muy rápida, para luego estabilizarse y acabar desapareciendo espontánea aunque lentamente, sin dejar apenas señal. A los nueve años, la piel se ha normalizado en el 95% de casos o, a lo sumo, queda alguna pequeña arruga o despigmentación.
- Al nacer o poco después, en muchos bebés se observan en la parte baja de la espalda, en las nalgas o en los muslos, una o varias manchas azuladas o grises, de diferentes formas y tamaños, a veces enormes, muy similares a los moretones: se llaman "nevus congénitos".
Estas manchas moradas se deben a la acumulación de células cargadas de pigmento y pueden persistir meses o años, pero con el paso del tiempo siempre se aclaran y normalmente desaparecen del todo antes de los diez años.
- Al segundo o tercer día de vida, a casi la mitad de los recién nacidos les empiezan a brotar pequeñas manchas rojas, a veces con una zona central elevada como una ampollita blanca o amarilla, semejantes a picaduras. Se trata del llamado eritema tóxico o exantema toxo-alérgico.
Afecta principalmente el tronco y su principal característica es lo evanescente de las lesiones, que desaparecen de un lugar para aparecer en otro en pocas horas. A las dos semanas como máximo, el problema acaba sin necesidad de ningún tratamiento.
- La persistencia de las hormonas que les han llegado durante el embarazo hacen que alrededor del 20% de los bebés tengan granitos en las mejillas y la frente, muy similares al acné de los adolescentes. No deben reventarse, pues eso podría infectarlos. Desaparecen espontáneamente en el transcurso de los tres primeros meses, sin dejar ninguna señal.
- La capa externa de la piel, que ha protegido el feto de la humedad del líquido amniótico, ya no es necesaria tras el nacimiento y se desprende a partir del segundo día, en un proceso conocido como descamación fisiológica, particularmente llamativa en piernas y pies, aunque puede observarse en cualquier parte del cuerpo.
- Durante los primeros meses, es normal que en la piel aparezcan zonas veteadas, con aspecto de mármol y que corresponden a una distribución irregular de la sangre en esas áreas.
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