La deshidratación en los bebés
La deshidratación se produce cuando el cuerpo tiene muy poco líquido. Durante las primeras semanas de vida, los bebés pueden sufrir deshidratación debido al nacimiento prematuro o a problemas con la lactancia causados por una reducción o un aumento del tamaño de los senos, o a otras cirugías mamarias que pueden interferir en la lactancia.
Signos que indican que su bebé está deshidratado:
* Ausencia de pañales mojados o sucios.
* Le resulta más difícil despertarse para alimentarse.
* Succión insuficiente y/o dificultad para prenderse al seno.
* Se alimenta con menor frecuencia (menos de 8 veces en 24 horas).
* La mayoría de las veces, parece tener hambre después de alimentarse.
* Tiene la lengua y la boca secas.
* Pérdida de peso superior al 10%.
Si su bebé está deshidratado:
* Amamántelo con mayor frecuencia. Despierte a su bebé para alimentarlo, al menos entre 8 y 12 veces durante un período de 24 horas.
* Si es necesario, aumente su producción de leche extrayéndola con un sacaleche eléctrico doble de alta calidad.
* Hable con un especialista en lactancia (amamantamiento).
En algunos casos, es posible que necesite complementar la lactancia con un biberón. De ser así, la leche extraída de sus senos es una mejor opción que la leche maternizada. Por lo general, el complemento debe suministrarse durante poco tiempo.
Para proteger su producción de leche, es importante amamantar y/o extraer la leche de sus senos entre 8 y 12 veces en 24 horas.
|